Es momento de replantear, innovar y conversar

Es momento de replantear, innovar y conversar

30 Junio 2020

La actual crisis mundial, puso en manifiesto más que nunca los problemas sociales en Chile, como la precariedad en que se desenvuelve gran parte de la población, la gran desigualdad económica y social, sumado a las consecuencias que está dejando la pandemia como el aumento del desempleo.

Claudio Comicheo >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Ante estos problemas y emergencias, hace falta que todos busquemos soluciones. Se necesita, por ejemplo, de una comunidad científica que sea capaz de articularse de forma rápida y efectiva con universidades, empresas y el sector público. Históricamente, se ha invertido muy poco en investigación y desarrollo, solo un 0,36% del PIB (según OCDE) de un 2,4% promedio en la región, y a pesar de que la comunidad ha dispuesto más recursos debido a la pandemia, y se han acelerado las conversaciones y puesto a disposición capacidades de los distintos sectores, la comunidad científica seguirá siendo pequeña en cuanto a masa y soluciones que pueda aportar. 

La comunidad emprendedora, pequeñas y medianas empresas, juegan un importante rol, pues son quienes otorgan la mayor cantidad de empleo formal e informal en el país, pero que lamentablemente, se ha visto afectada en demasía, dado a que el sistema financiero, históricamente, evalúa y califica a las personas si es que han cometido errores anteriores o son de alto riesgo, dejándola fuera de crédito u otras oportunidades. 

Por otra parte, las grandes empresas y gremios, quienes aportan gran parte del PIB se han visto afectadas por las restricciones de diversas índoles, como las sanitarias, y la desaceleración y la contracción significativa para este año en gasto de capital y fiscal, entre otras. 

Ante este escenario, que afecta a diversos actores, es cuando más que nunca todos debemos replantearnos en cómo debemos continuar: reflexionar si seguir invirtiendo I+D en procesos (para reducir los costos, aumentar la productividad) o en innovación que genere cambios profundos en la sociedad o la economía, o que el sistema financiero evalúe para tener más acceso a oportunidades, o cómo se debe enfocar el gasto público en la reactivación ¿aumentar el PIB o el bienestar ciudadano? 

Jeanette von Wolfersdorff, directora ejecutiva de la fundación Observatorio Fiscal, indica que  Post Covid, la inversión en infraestructura pública será primordial para impulsar con mayor dinamismo el crecimiento económico, sobre todo en los distintos sectores más afectados por la desaceleración, pero a su vez, el World Economic Forum, McKinsey o la OECD (Organización para la cooperación y Desarollo Económico) están llamando a repensar profundamente cómo producimos y consumimos, frente a las desigualdades actuales, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. 

Hoy quienes se hacen cargo de estos problemas son los emprendedores, que deben mostrar con más fuerza que nunca su tenacidad, creatividad, resiliencia y capacidad de adaptación, que como indica Camilo Carrasco, Director de AcercaRedes, las autoridades, empresas, instituciones y consumidores sean más conscientes y comprometidos con el desarrollo local, prefiriendo productos y servicios de emprendedores para apoyar de manera directa esta cruzada. 

Hoy debemos cambiar esta antigua historia y prácticas del siglo pasado, no solamente atender la urgencia inmediata, sino que pensar desde ya en los desafíos de este siglo, de hoy y del mañana, cómo construir una economía más sostenible, humana y equitativa, invertir en empleos del futuro, propulsar la economía circular. Para lo anterior, debemos comenzar “por medio del mejor método para innovar, que es la conversación entre distintos”, como menciona Héctor Jorquera, Director de Vinculamos.cl, hoy, la innovación social es la manera en la que las empresas de nueva generación se fundan, gestionan y relacionan con sus clientes y comunidades, ya que se basa en el co-diseño con distintos actores, haciendo así, emerger lo nuevo.

Lo nuevo parte por nosotros, por las empresas, instituciones de educación, productores, sector público y comunidad en general, y para que emerja, debemos conversar.