Sostenibilidad: una excelente decisión y una urgente responsabilidad

Sostenibilidad: una excelente decisión y una urgente responsabilidad

06 Julio 2020

El desafío de la sostenibilidad es mucho más amplio, más complejo y más diverso que sólo lo ambiental. Las organizaciones están llamadas a desarrollar Áreas de Capital Humano Sostenible. Llegó el momento de hacernos cargo. 

Valentina Orrego >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Hoy, quiero invitarles a reflexionar sobre la sostenibilidad asociada a las organizaciones. Pensemos en empresas, en ONGs, en los servicios públicos, las instituciones educativa; pensemos en organizaciones en todas sus formas posibles. Hasta hace no mucho tiempo, era común que las personas asociaran lo sustentable o sostenible al medio ambiente, a lo ecológico, lo verde. Sin embargo, debemos recordar que el desafío de la sostenibilidad es mucho más amplio, más complejo y más diverso que sólo lo ambiental.

En este período de la historia que nos toca vivir (antes y después del Covid) está siendo desafiada fuertemente la forma tradicional en que hemos operado al interior de las organizaciones. Este desafío proviene principalmente de la ciencia y la investigación que nos presentan datos duros sobre el futuro, de nuevas leyes que incrementan las exigencias, y de las personas, que más conscientes y empoderadas, exigen y esperan mucho más de las organizaciones con las cuales se relacionan, ya sea como colaboradores/as, clientes, beneficiarios/as, aliados/as o cualquier otro tipo de relación.

Quienes trabajamos directamente con organizaciones podemos ver que están cada vez más alertas y han ido dándose cuenta del desafío y las posibilidades que trae la sostenibilidad. Y eso es una muy buena noticia. Creo no equivocarme al decir que hay un importante camino avanzado en la conciencia que van adquiriendo las organizaciones respecto a la responsabilidad que tienen de hacerse cargo del impacto que generan en el medio ambiente, optimizando sus recursos y priorizando lo renovable v/s lo desechable, por ejemplo. Medir, controlar y reducir el consumo de energía, de agua, de materias primas y recursos es indispensable, pero está lejos de ser suficiente.

Lo ambiental pareciera ser la punta del iceberg en las conversaciones y aproximaciones a lo sostenible, pero además de lo ambiental, la sostenibilidad trata de un desafío mucho más grande y más profundo, que aborda desafíos sociales, urbanos, de salud, mercado y otros. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en el marco de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, que Chile suscribió, son una buena vitrina de los principales problemas y desafíos que necesitamos resolver en el mundo.

La idea de la sostenibilidad nos convoca a crear una nueva manera de observar y enfrentar nuestro quehacer y sobre todo una nueva manera de tomar decisiones, que involucra más factores, como costos, tiempo, impacto, aporte y otros y agrega a la decisión la conciencia del impacto que ésta tendrá en el presente, en el mediano y en el largo plazo. La sostenibilidad es una forma muy efectiva de construir mejores organizaciones para el mundo, entendiendo que lo que hacemos (o nuestras omisiones) siempre tiene impactos en nuestro entorno.

Por eso, las organizaciones están llamadas a incorporar esa mirada al ámbito de las personas; hoy necesitamos desarrollar Áreas de Capital Humano Sostenible. Este aspecto está poco desarrollado en nuestro país, aunque abre grandes oportunidades para el desarrollo de las organizaciones. A continuación les propongo algunas estrategias que se pueden implementar en pos de ser organizaciones más sostenibles.

Mejorar la oferta de formación y capacitación para colaboradores/as, desarrollando procesos con sentido para todas las partes. Desarrollar una cultura de retroalimentación constructiva, mucho más allá de las evaluaciones de desempeño, que sea ampliamente comunicada y que busque la formación y el desarrollo personal y profesional, más allá de sólo una mera evaluación.

Contar con políticas internas de voluntariado corporativo, que propicien e incentiven el compromiso de la organización y de sus colaboradores/as con ser un aporte a la sociedad o a ciertas causas escogidas. El voluntariado no sólo es un aporte hacia la comunidad y el entorno en el que está inserta la organización, sino que ofrece también un espacio de desarrollo humano y de equipos al interior de las organizaciones.

Declarar y formalizar políticas, protocolos y prácticas que orienten la toma de decisiones y los pasos a seguir y que sean transparentes y conocidos por quienes conforman los equipos.

Disminuir las brechas en los sueldos al interior de las organizaciones, propendiendo mayores niveles de equidad, de género por cierto, y también entre diferentes roles.

Construir una cultura de la gratitud y la celebración, fomentando el reconocimiento al trabajo bien hecho y la celebración colectiva de los logros.

La experiencia conocida, nos muestra, que en la medida en que incorporemos a las organizaciones prácticas como las propuestas (y muchas otras), recibiremos a cambio, no sólo la satisfacción de saber que estamos haciendo lo correcto y que desde ahí estamos aportando a la construcción de un mundo más equitativo, en equilibrio y con un futuro posible. Instalar la mirada de la sostenibilidad en el área de Capital Humano de las organizaciones se traducirá también en mayores niveles de satisfacción de los/as colaboradores, en un mejor clima laboral, en menores tasas de rotación y en mayores niveles de atracción y retención de talento. La sostenibilidad es una excelente decisión y una urgente responsabilidad. Llegó el momento de hacernos cargo.