Conmemoración de las víctimas del Holocausto: Los Triángulos Rosa

Conmemoración de las víctimas del Holocausto: Los Triángulos Rosa

27 Enero 2021

En el año 2005 la asamblea general de las naciones unidas designaría esta fecha como la conmemoración de las víctimas del holocausto.

Miguel Angel Ma... >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

El día 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas realizan la liberación de los campos de concentración y exterminio nazi en Auschwitz-Birkenau; en el año 2005 la asamblea general de las naciones unidas designaría esta fecha como la conmemoración de las víctimas del holocausto.

Un periodo oscuro de la humanidad donde el régimen Nazi no sólo fue antisemita y racista; ya que su política de odio persiguió a varios grupos que para los supremacistas clasificaban como inferiores. Por ende, merecían ser castigados y exterminados. La población judía, gitana, personas con discapacidad, testigos de Jehová, prostitutas y homosexuales estaban en la mira, perdiendo dentro de los campos de concentración su calidad de personas ante la ideología deshumanizada. Su política de odio también se caracterizó por ser homofóbica, pero los relatos de estas victimas se mantuvieron en el silencio ya que luego de terminada la guerra el ser homosexual continuaba siendo penalizado y mal visto, por lo que el silencio era la única alternativa para no avergonzar a sus familias. Esta situación llevo a que los relatos fueran casi inexistentes.

Magnus Hirschfeld era un psiquiatra adelantado en la época, uno de los primeros defensores de los derechos de las personas LGBT, y buscaba quitar el artículo 175 del código penal alemán, norma jurídica que penalizaba las relaciones entre hombres. Magnus H. estaba convencido que el conocimiento era una herramienta útil para eliminar la hostilidad hacia la disidencia sexual, este había impulsado las primeras investigaciones sexológicas, e incluso superviso cirugías a personas transgénero (caso de Lili Elbe, la chica danesa); una de las primeras acciones de los nazis fue destruir el instituto sexológico que había creado, además de quemar la biblioteca donde estaban sus investigaciones; las listas de sus pacientes fueron utilizadas para identificarlos y recluirlos.

Hirschfeld estaba fuera de Alemania cuando esto ocurrió, evitando ser encerrado y logrando escapar a Francia para enfrentar el exilio. Dentro de los campos de concentración se jerarquizaba a los prisioneros con triángulos de colores y de esta forma poder identificar sus “delitos”. Un triángulo rosa en el lado izquierdo de la chaqueta era el símbolo que marcaba a los reclusos homosexuales, esta marca significaba estar en la parte más baja de la jerarquía, por ende, el castigo era mayor, trabajos más duros, menos alimentación y torturas diarias. Al ser la casta inferior implicó una tasa de mortalidad mayor, el fundamento se basaba en que era contrario a la naturaleza humana, era un vicio que se transmitía y debían poner un alto a su propagación, se debía perpetuar la masculinidad por medio de la disciplina, el régimen estaba obsesionado con la natalidad por lo que ser gay significaba un crimen político, que además avalaba la esterilización de los reos.

El número de prisioneros del triángulo rosa es difícil de estimar; Richard Plant, autor de The Pink Triangle da una aproximación entre 1933 y 1944 de 50,000 a 63,000; otros estiman que fueron entre 5.000 a 15.000 homosexuales enviados a los campos de concentración. Después de la guerra a los homosexuales se les negó la posibilidad de reparación por parte del gobierno ya que continuaban siendo clasificados como criminales ante la ley y se mantenían las listas rosas como “delincuentes sexuales”.

La combinación patriótica, racial, religiosa y homofóbica se convirtió en un modelo hegemónico que suprimió los derechos fundamentales de los seres humanos con la creencia de que los grupos apresados impedían el rendimiento de su sistema. Terminada la guerra no existió un abordaje en relación a los triángulos rosa dejando en evidencia la discriminación cultural. El escritor vienés Hans Neumann “Heinz Heger” pudo transcribir los relatos de Joseph K. como un acto de rescate a la memoria, siendo este el testimonio más importante que existe, se titula “Los hombres del triángulo rosa, memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis”.

Los Estados Miembros de las Naciones Unidas consideran que los traumas remanentes son una responsabilidad colectiva y que se deben aplicar medidas para procurar la eficacia de las conmemoraciones, que se debe promover la educación, la investigación y el resguardo de los lugares históricos; a modo de fortalecer la resiliencia contra las ideologías de odio. Se vuelve urgente luchar por la construcción de un mundo basado en la justicia e igualdad donde la Memoria como derecho tiene un papel fundamental, que nos permite conectar con nuestra identidad y el no olvidar que la combinación de determinados elementos da pie a actos genocidas, que el odio no debe ser avalado por los Estados y el conocimiento siempre podrá contribuir a la eliminación de la discriminación.

En la conmemoración de las víctimas del Holocausto, nosotres también recordamos.

Imagen: Cultura.gov.ar


Referencias:

https://es.unesco.org/commemorations/holocaustremembranceday

https://www.redalyc.org/pdf/3218/321827600046.pdf

https://elordenmundial.com/homosexuales-durante-el-nazismo/

http://rictornorton.co.uk/nazi.htm