La biodiversidad espontánea de nuestras ciudades

La biodiversidad espontánea de nuestras ciudades

11 Noviembre 2020

Hoy quiero volcar nuestra atención sobre aquella naturaleza cotidiana que convive con nosotros en las ciudades.

Adrián Fernández >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Generalmente, cuando hablamos de cuidar nuestros ecosistemas, pensamos en magníficos paisajes lejanos, cómo las Torres del Paine u otros Parques Nacionales. Pero hoy quiero volcar nuestra atención sobre aquella naturaleza cotidiana que convive con nosotros en las ciudades.

Y más particularmente, sobre la vegetación espontánea que brota y florece en los espacios que quedan al margen del control humano intensivo, como quebradas, sitios vacantes, escarpes, franjas de la línea férrea, etcétera. Se trata de espacios residuales, intersticios, indecisos, que ya no son propiamente silvestres, pero tampoco obedecen al control humano intensivo de los jardines y plazas formales, o al de los edificios y calles plenamente artificializadas.

En estos sitios se expresa una biodiversidad particular, capaz de colonizar y prosperar -sin cuidados- en espacios que fueron fuertemente intervenidos y luego abandonados o semiabandonados por la humanidad. En la primavera y verano, la vegetación espontánea de estos espacios nos deleita con coloridas floraciones. Ahora bien, junto a las flores conviven comunidades de innumerables seres vivos (bacterias, hongos, insectos, arácnidos, aves, etc.) que mantienen viva la espontaneidad de la naturaleza en medio de nuestros paisajes crecientemente urbanos.

En 2004 el arquitecto francés Jilles Clément publicó su “Manifiesto del tercer Paisaje”, reivindicando el valor de esta biodiversidad espontánea en los márgenes del territorio humano, apelando por un cambio en los cánones estéticos con los que manejamos la vegetación urbana. En el mundo existen algunos famosos parques urbanos que siguen esta corriente, como Matisse Parc en Francia o High Line Park de Nueva York.

En el contexto de acelerada expansión urbana de nuestra región, la propuesta de valorizar el tercer paisaje abre una oportunidad de fortalecer el contacto cotidiano de los y las ciudadanas con la naturaleza, disminuyendo a la vez los gastos de mantención y huella ecológica de las áreas verdes. La invitación es a ser más tolerantes hacia la espontaneidad de la naturaleza urbana.

Imagen: Huawei/Agencia Uno