Decálogo para un adviento en cuarentena

Decálogo para un adviento en cuarentena

30 Noviembre 2020

Vivamos más conscientemente estas fechas navideñas.

Inma Pérez >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

 

No se me ocurre mejor manera de iniciar este tiempo de adviento que haciendo mi propio decálogo de cómo prepararme para Navidad en medio de esta pandemia que ha venido a “destartalarnos” la vida. Bien si estás en cuarentena, en transición o puedes salir libremente… si te es de utilidad, te invito a ponerlo en práctica. Si no te sientes cómodo/a con este decálogo, te invito a hacer el tuyo propio para vivir más conscientemente las próximas fiestas navideñas.

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1. Prepárate

El adviento es un tiempo de preparación para Navidad, para recordar (volver a pasar por el corazón) el nacimiento de Jesús. Igual que te preparas para los acontecimientos importantes de tu vida, te invito a disponerte interiormente para celebrar esta Navidad que seguro que será muy diferente a las vividas hasta ahora.

2. Serénate

Y este consejo lo escribe alguien que “no puede estar quieta”, que no para muy a menudo. Pero cuando logramos frenar y parar, respirar y serenarnos, hacer silencio exterior e interior… sucede la magia y llegamos a contemplar el Misterio, la vida que nace tanto afuera como adentro de uno/a mismo/a.

3. Agradece

Si tienes trabajo, si tu familia está con salud, si te acompañan tus amigos/as en la distancia, si tienes un techo, si puedes disfrutar de algo rico para comer, si entra el sol por tu ventana, si puedes ver a quienes quieres, si has logrado lidiar con la soledad o con tus dragones internos, si has ido superando tus miedos, si te recuperaste de una enfermedad, si cultivas tus propias verduras, si tienes tiempo para hacer lo que te gusta, si te sientes realizado/a, si sientes el amor de alguien, si logras amanecer un día más… tienes razones para dar gracias.

A veces se nos nubla la vista y no podemos ver todo lo bueno que va pasando en lo pequeño, en lo secreto del día a día. Así que te invito a tomarte un tiempo cada día para anotar en una hoja qué quieres agradecer de estas 4 semanas de Adviento. Para esto tienes que estar atento/a, despierto/a, en actitud vigilante.

4. Alégrate

Contagia optimismo, haz reír a otros/as. Disfruta, intenta estar presente, plenamente presente en estas semanas… Sonríe (y no solo para las fotos), sonríe a la vida… y ríete de lo que has logrado superar.

5. Transfórmate

Es probable que en estos meses has descubierto nuevas manías o puede que haya cosas de ti mismo/a que te han sorprendido. Tal vez el cansancio y el estrés van haciendo estragos y tus reacciones ya no son desde la paciencia y la comprensión. Te invito a estar con la vista y el oído atentos para remirarte y poder ir dejándote transformar. Para poder mirar esas zonas que se están oscureciendo, manchando… y puedas darles nueva luz o renovarlas.

6. Confía

Como María, confía en que algo grande está pasando en tu interior, en que lo vas a lograr, en que estás acompañado/a. Confía en ti, en tus capacidades, en quienes te ayudan a sostenerte… Confía en la vida, en Dios, en el Amor… Confía y mantén la esperanza de que “algo nuevo está brotando”, de que “no todo está perdido”.

7. Cuídate

Generalmente en estas fechas todo el mundo empieza a estar pendiente de los regalos, de ayudar al Viejito Pascuero o a los Reyes Magos a cumplir los deseos de niños/as y mayores. Pero, este año, lo más importante es cuidarse, protegerse del “bicho” que tiene al Sistema de Salud saturado y a sus trabajadores/as cansados/as. Evita exponerte a grandes filas, estar en espacios cerrados… así ayudaremos a quienes durante el año se han entregado por mantener la vida.

Todos/as tenemos claro que hoy y siempre, el mejor regalo es la salud y poder estar con quienes queremos. Así que cuídate para que puedas aprovechar y disfrutar los últimos días del año con quienes quieres.

8. Celebra

Aunque no lo parezca, tenemos muchas razones para celebrar de un modo especial esta Navidad. ¿Quién nos iba a decir en marzo que íbamos a lograr llegar hasta final de año habiendo vivido tanto? Para celebrar, si puedes hacerlo, apoya a emprendedores, al comercio local. Será una forma de favorecer que ellos/as (agricultores/as, comerciantes, artistas, pasteleros/as…) también puedan celebrar, que tus vecinos puedan tener un mejor final de año.

9. Mantén lo esencial

Recuerda que no hace falta mucho para recibir al Niño, para agradecer la vida. José y María no encontraban lugar para el parto, pero finalmente, el Niño nació en un lugar donde recibió el calor de hogar. Busca la manera de generar ese espacio en tu vida, de ser calor de hogar para ti mismo/a y para otros/as. Revisa qué es lo esencial para ti, qué es lo que no quieres perder.

10. Vete al encuentro

Hay muchas formas de ir al encuentro: puedes recuperar las llamadas telefónicas, escribir cartas o mails, mandar audios o hacer vídeos personalizados, hacer una visita desde el auto.

También puedes compartir con quienes menos tienen, con quienes no llegan a fin de mes, con quienes sostienen a sus familias en otros países… No te aísles, no te vuelvas egoísta, no te justifiques en la “distancia social”. Recuerda que la distancia tiene que ser física, pero que puedes buscar mil y una forma de “encontrar-te” con otros/as.

Acompaña al Niño Dios que nace en quienes tienes cerca o lejos, en aquellos/as a quienes quieres, en las personas que no conoces pero que se cruzan en tu camino, en los que son permanentemente excluidos/as.