¿A qué van los niños a la escuela?

¿A qué van los niños a la escuela?

24 Diciembre 2020

La evidencia disponible indica que para que haya mejora en las escuelas, hay que perseverar en políticas bien delineadas, por tiempos largos que solo son sostenibles por amplios consensos.

Rolf Hitschfeld >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

En una columna anterior mencioné la falta de conversación sobre educación que hay en Chile. Siguiendo esa línea, probablemente uno de los déficits más grandes es la conversación sobre los fines de la escuela.

Se podría pensar que obviamente los fines de la escuela ya están definidos, mal que mal desde hace 100 años es obligatorio ir al colegio, es una de las líneas de mayor gasto en presupuesto nacional, y existen varias leyes y documentos que tocan el tema. Lamentablemente esto no es así. Este hecho es fácilmente constatable mediante la observación de lo que efectivamente ocurre en las escuelas un día cualquiera. Al observar, uno puede hacerse dos preguntas:

  • ¿Es posible deducir los fines a partir de las actividades que allí se realizan?
  • ¿Son aquellos fines los más deseables para ese niño individual y para la sociedad en que vivimos?

Respecto de la primera pregunta, en muchos casos, las actividades que se realizan sirven fines confusos o no oficialmente declarados. Producto del picadillo de políticas, iniciativas, ideas, presiones, resabios antiguos, programas, novedades, modas, cosas que se ven bien y reformas, muchas escuelas lucen como árboles de navidad de actividades poco consistentes o incluso contradictorias entre sí.

En el caso de la segunda pregunta, la situación no es necesariamente mejor, ya que en algunos casos es posible identificar actividades que sirven fines que aportan poco o que incluso podrían contravenir el bien de los niños o el bien de la sociedad.

La evidencia disponible indica que para que haya mejora en las escuelas, hay que perseverar en políticas bien delineadas, por tiempos largos que solo son sostenibles por amplios consensos. El primer consenso necesario es definir a qué van a ir los niños a la escuela. Es por esto que la falta de conversación sobre los fines de la escuela se convierte en un elemento central a trabajar si es que se quiere mejorar la educación escolar en Chile en los próximos años.

Precisamente, identificar los propósitos de la escuela fue la pregunta que abrió el trabajo que, durante 7 semanas, se desarrolló junto a 22 profesores de la Región de Los Lagos en el programa Aprendizaje Creativo. Si bien existe entre los educadores un nivel relativamente alto de claridad y consenso respecto de lo que se debiese trabajar en las escuelas, el hecho de que eso pueda ser distinto a lo que se está trabajando actualmente produce contradicciones que a algunos los motiva a empujar cambios, pero para otros esta situación puede resultar muy frustrante.

Sería muy interesante continuar ese ejercicio y que los lectores compartan en los comentarios ¿A qué van los niños a la escuela? Así, de a poco, vamos empujando esta conversación tan necesaria.