We Tripantu 2020 y la llegada de un nuevo ciclo

We Tripantu 2020 y la llegada de un nuevo ciclo

25 Junio 2020

En nuestra Región de Los Lagos, el Futa Huillimapu (o las grandes tierras del sur en castellano), la nación mapuche-huilliche celebra el We tripantu -nuevo ciclo- o Wiñol tripantu, la nueva salida del sol.

Álvaro Retamales >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Todos los años, entre el 20 y el 24 de junio el hemisferio sur tiene su solsticio de invierno, fenómeno astronómico donde la tierra pasa por el punto más lejano de su órbita al sol, generándose con ello un cambio de ciclo, donde se produce el día más corto y, por lo tanto, la noche más larga.

Este año coincidió con el sábado 20 de junio, aproximadamente a las 18:43 horas, donde el mundo occidental celebra la llegada del invierno. Por supuesto que los pueblos originarios de todo el cono sur de América (a excepción de los pueblos australes o patagónicos que manejan otros ciclos) conocían y manejaban al dedillo este fenómeno cósmico, en el caso de los incas, el idioma quechua lo denomina Inti Raymi, mientras que para el mundo Aymara es denominado Willka Kuti o Machaq mara, celebrando este 2020 el año 5.528 de su historia. En la lejana Tepito te henua, ombligo del mundo o Isla de Pascua, el pueblo Rapa Nui le denomina Matahiti. En nuestra Región de Los Lagos, el Futa Huillimapu (o las grandes tierras del sur en castellano), la nación mapuche-huilliche celebra el We tripantu -nuevo ciclo- o Wiñol tripantu, la nueva salida del sol.

Este es un tiempo de reflexión y de evaluación del pasado ciclo, momento para despojarse de las viejas cargas y abrir paso a las nuevas energías, para la renovación del pensamiento y el espíritu. Los rituales indígenas u originarios indican que es necesario el canto y la danza en honor al sol. La Abundancia, la presencia de los elementos a sembrar, la comida y la bebida en familia, en comunidad, rogándole al Antu que ilumine a la ñuke mapu (madre tierra) y donde las personas realizan rogativas y ofrendas pidiendo por la prosperidad y la fertilidad, la salud de los animales, las buenas cosechas y la paz entre los hombres y mujeres. O incluso la victoria en tiempos de guerra. Todo ello se ve coronado con un baño en aguas vivas al amanecer, con los primeros rayos del nuevo sol, para purificar el alma y nutrirse de los sagrados elementos.

En el caso Huilliche, la rogativa se hace en torno al Abuelito Wentellao, en la playa de Pucatrihue (comuna de San Juan de la Costa), donde se realiza una interrogación a la Ñuke mapu y a la Ñuke Ale (luna). La rogativa incluye la interrogación en Che Zugun a los elementos vitales de la cultura huilliche, con una ofrenda de fuego junto al rewe. Durante la oración se usa harina tostada, muday, azúcar y yerba mate, realizándose la danza huichalentu (algo así como un vals), acompañado de una banda de rogativa con músicos que guían la ceremonia. Bastoneros ordenan el huichalentu y se incorporan instrumentos como el Banjo, el acordeón, la guitarra y el bombo a los ancestrales kultrun, pifilca y trutruca larga. La rukakura del abuelito wentellao está presente en todo el horizonte cultural mapuche huilliche de nuestra Región.

Este año los rituales distan mucho de lo que tradicionalmente fueran las grandes y pomposas rogativas huilliches, cargadas de música, familia y comida. Las comunidades han decidido hacer sentido a las normas de los wingkas, ya que se entiende que es el mundo entero el que se está jugando el futuro de la humanidad. De este modo, el Futa Huillimapu en pleno se repliega, y en la intimidad de sus rukas, desde San Juan de la Costa y Rupanco, hasta Maullín y el extremo sur de la Isla grande Chilwe, el mundo Huilliche ruega a chaw Trokin que el nuevo año que comienza tenga salud y justicia para todos los pueblos.

Entre las múltiples actividades realizadas en esta celebración de Wiñol tripantu, destacan las mostradas por la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio que muestra el trabajo desplegado a nivel nacional.

El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos organizó un ciclo de conversatorios y ayer 24 de junio, fecha en que se celebra el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, se tituló “Medios para decir lo indecible. El rol del artista indígena en el contexto socio- político de los pueblos”, con la participación del Subdirector de Pueblos Originarios José Ancán.

En este evento, además se dio a conocer la convocatoria “Encuentro de las Culturas”, concurso de artes visuales indígenas contemporáneas, concurso público que pronto saldrá en las RRSS del MINCAP. Por otra parte, la Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas de la Región de Los Ríos transmitió por Facebook Live el “Ciclo de Saberes Ancestrales”, una serie conversaciones sobre oficios tradicionales Mapuche, con cultores y las cultoras que participan de los Planes de Revitalización Cultural que implementa la Subdirección de Pueblos Originarios con organizaciones mapuche en la región. Los próximos encuentros están programados para hoy jueves 25 de junio, a las 11.00 horas, donde Fresia Caman Zapata abordará la cocina mapuche y el jueves 2 de julio será el turno de Tránsita Neculfilo Huisca, quien se referirá a la artesanía textil mapuche.

En estos tiempos pandémicos vemos cómo las herramientas técnicas y de comunicación están al servicio de la difusión de la cultura, los cultores y los esfuerzos (público y privados) por revitalizar las culturas de los pueblos originarios. Más que nunca debemos mirar hacia una vida en equilibrio con la mapu, recuperar la soberanía alimentaria, el trafkintu (intercambio) por sobre el valor del dinero. Sin duda un momento para valorar nuestras raíces y volver a ser originarios.