Mujeres que se reconocen y voces que se multiplican
Habla una y las otras se reconocen en lo que se dice, habla la otra y vuelve a suceder lo mismo, y así sucesivamente. Dirigentas de las localidades afectadas por el terremoto comparten sus experiencias, sus fortalezas, sus demandas. Nuevas voces se alzan en el auditorio donde más de 100 mujeres comentan las ponencias del panel “Reconstruyendo desde las mujeres”.
“Estamos terremoteadas, es cierto, pero hoy sabemos que lo que nos pasó, les pasó a otras mujeres, no sólo de Chile, sino que a muchas mujeres del mundo que han vivido experiencias similares. Nos sentimos identificadas”, dijo una de las asistentes. Las que escuchan vuelven a asentir y aplauden.
El Seminario y Foro de mujeres líderes de las regiones afectadas por la tragedia del 27 de febrero, “Mujeres y terremoto: construyendo ciudad/anías”, realizado en Santiago, permitió conocer experiencias de mujeres en el mundo que han vivido situaciones de desastres y han logrado salir adelante.
La experta hondureña en resiliencia comunitaria, Analucy Bengochea, contó lo que hicieron después del huracán Mitch en su país, y describió la metodología con que recorren el mundo contribuyendo a que otras mujeres salgan adelante tras diversos desastres naturales. Además del debate internacional presentado por Teresa Valdés, coordinadora del Observatorio de Género y Equidad, se conoció el trabajo realizado en Chaitén, en voz de la entonces Delegada Presidencial, Paula Narváez (Fundación Dialoga) y lo que hizo el Centro Quidell en Talca después del terremoto.
El encuentro, organizado por el Observatorio de Género y Equidad, sumó voces y opiniones de dirigentes sociales de afectadas por el terremoto. “Tenemos la convicción de lo importante que es empoderarnos y participar en la reconstrucción. Es un hecho que la realidad de Quinta Normal no es la misma que la de las mujeres de Curicó, Iloca, Talca o Concepción; pero sí tenemos una opinión común respecto de qué tipo de casas queremos, cuál es la reconstrucción que soñamos. La invitación es a construir ese pensamiento colectivo”, afirma otra dirigenta.
A través del trabajo en grupos, el debate en plenarias y tres talleres (“Municipio, terremoto y participación”, “Reconstrucción psicosocial y resiliencia” y “Recuperación del patrimonio cultural en la re-construcción ¿quién decide?”), mujeres con múltiples historias, protagonistas jóvenes y mayores de 70, en escenarios urbanos, localidades y pueblos compartieron y se enriquecieron, regresando a sus lugares de origen empoderadas y con herramientas para definir lo que quieren conservar y recuperar en este proceso de reconstrucción.
LA EXPERIENCIA HONDUREÑA
Analucy Bengochea, líder del Comité de Emergencia Garífuna ante el Huracán Mitch de Honduras y líder de la Campaña de Reducción de Riesgos de Desastres y Resiliencia Comunitaria de Comisión Huairou y GROOTS, respondió las siguientes preguntas.
-¿Por qué viajaste para participar de iniciativas en el Seminario-Foro: Mujeres y Terremoto: construyendo ciudad/anías?
-Para mí es muy importante llegar a las zonas que han sido afectadas por cualquier desastre. Cuando recibí la invitación del Observatorio para participar en este encuentro que está en pos de una ciudadanía incluyente y busca encontrar fórmulas para ver cómo reconstruimos un desastre, me pareció fundamental estar presente. Es mi deseo compartir la experiencia que manejamos después de lo sucedido con el Mitch directamente con las mujeres. Para mí fue un placer enorme ser invitada a esta actividad y explicar al auditorio el trabajo que realizamos con las mujeres después del huracán.
-Con la experiencia de lo que sucedió en Honduras, ¿Cuál es tu impresión de lo que está sucediendo en Chile?
-Teníamos otra idea sobre lo que estaba pasando en el proceso de reconstrucción en Chile. Al hablar con las mujeres, me di cuenta que todo era muy distinto de lo que se conoce en el exterior. Sentí que no hay apoyo político en este proceso de reconstrucción.
Nosotras siempre hablamos sobre cómo las comunidades tienen que ser las protagonistas, cómo deben estar en los espacios de las tomas de decisión para la reconstrucción de sus ciudades, porque esas son “sus” ciudades. Puedo apreciar que las comunidades todavía no son convocadas para socializar y dialogar, como debería ser en estas circunstancias.
Quienes venimos de otros países, pensábamos que en Chile todo estaba bien, que el proceso de reconstrucción estaba funcionando; pero acá, en terreno, nos damos cuenta que es otra la realidad.
-¿Cuáles son a tu juicio las principales dificultades que tienen las mujeres de las zonas afectadas para la reconstrucción?
-He oído lo que las mujeres comentaron durante el Seminario: aún hay personas en la calle que perdieron todo y hoy están luchando para reivindicar sus derechos a una vida digna. También he escuchado sobre las viviendas que para esta temporada que viene de frío, son infrahumanas. Y he escuchado también sobre mujeres que se han adaptado a estas construcciones.
Una estrategia para cambiar esta realidad es empoderar a las mujeres para que tengan presencia frente a las autoridades, así como también que puedan hablar con las mujeres de la zona y sumar voces y voluntades.
Sabemos que los puestos públicos y los gobiernos son transitorios, pero la gente en sus comunidades es permanente. Entonces, de una u otra manera, debemos impulsar un proceso de inclusión, pero una verdadera inclusión participativa. No estoy porque las mujeres sólo llenen listados y formularios. No. Lo que buscamos es que se socialicen ideas, que se discutan y se alcancen propuestas conjuntas y planes directamente diseñados con las mujeres de manera de impulsar una reconstrucción verdadera.
De hecho esta es una medida que las autoridades deberían considerar, porque cuando participa la sociedad, se abaratan los costos porque la comunidad se compromete a reconstruir. En resumen: esta es una estrategia que podría incorporar el gobierno de manera de hacer un trabajo integrado y coordinado.
-¿Qué herramientas te gustaría dejar a las chilenas en virtud de tu experiencia?
-Creo que una de las cosas claves son los mapeos: identificar nuestras vulnerabilidades, dónde están las zonas a las que podamos arrancar y escapar en futuros desastres, por ejemplo; también es importante identificar en qué lugar estarán nuestros sustentos porque no podemos, después de un desastre, quedarnos bajo un Estado paternalista. Tenemos que aprender a buscar nuestro sustento diario.
Con esta herramienta del mapeo, las mujeres ya empoderadas seremos capaces de tener otro nivel de vida y un mejor desarrollo en las comunidades.
-¿Te has sentido identificada con lo que les ha pasado a las mujeres que estuvieron en el Seminario
-Sí. Cuando te identificas con otras mujeres que han vivido el mismo problema que tú, es muy potente. Yo soy de una comunidad indígena y étnica en Honduras que es Garífuna, y me siento muy conectada con la problemática de las mujeres chilenas. En mi corazón llevo mucho amor y más compromiso para contar en mi país lo que está pasando en Chile, y encontrar fórmulas comunes para ver cómo, entre todas, reconstruimos nuestras vidas.
Es importante que pensemos que los desastres nos traen oportunidades. Tenemos muchos valores guardados, y ahora es el momento de sacarlos hacia fuera y hacerlos parte de la reconstrucción de Chile.
También fuimos parte del equipo de reconstrucción tras el tsunami en la India. Cuando llegamos a la zona había cerca de 10 mil mujeres interesadas. Ahora contamos con 70 mil mujeres organizadas con iniciativas. Todas ellas son un ejemplo de lo que es posible conseguir. Acá en Chile, fueron más de 80 mujeres las que estuvimos en el Seminario, pero estoy segura que cada una se irá a su localidad y ya no serán 80, sino 200, 300, 500 y más mujeres empoderadas y listas para hacer el cambio.


