Sobre como, a veces, es mejor no aprender de las experiencias
Luego del terremoto, saqueos, desabastecimiento, búsqueda de culpables, teletón y ahora inicio de la reconstrucción, empieza todo el mundo a hablar de los aprendizajes de esta experiencia. Cuáles son las lecciones que nos deja de este fenómeno natural y social que les toco vivir a algunos y presenciar a otros, cuáles son las secuelas. A propósito de temblores, pero del alma, estaba hablando con un amigo sobre como a veces es mejor no aprender de las experiencias, cómo a veces es mejor que algunas experiencias no te cambien nada, no te dejen ninguna secuela.
El "aprendizaje” es un proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, y la observación. Se establecen nuevas relaciones entre las personas y su entorno, se construyen nuevas realidades que luego se pueden aplicar en situaciones diferentes a los contextos donde se aprendieron. Aunque aprender es en general algo positivo, un logro, algo esencial para mantener el desempeño de individuos y organizaciones en un medio ambiente cambiante, algunas veces, el costo de aprender es mayor a los beneficios que otorga y no todos los aprendizajes conducen a una mejora en el comportamiento.
A fines del año pasado, en una reunión en que estábamos hablando sobre los logros de los últimos 5 años en la pesca artesanal, Héctor, un amigo que estaba enojado y que es un poco mañoso, pero muy rápido e inteligente, dijo “bueno, si es por hablar de logros, yo voy a hablar de logros negativos”, y se mandó varios. Es una frase fantástica y hemos estado jugando con ella estos últimos meses. En el caso del terremoto, sin duda habrán muchos aprendizajes que nos ayudarán a tener un mejor desempeño en similares o muy diferentes situaciones. Sin embargo, hay algunos cambios en conductas y valores que creo que sería un excelente logro no aprender.
Mucho aprendizaje inútil, como el “triángulo de la vida”, que circuló mucho por mail y que está comprobado que es una total farsa, el cálculo del porcentaje de intensidad en que se van reduciendo las réplicas, replica después de un terremoto! realmente que importa el porcentaje en que se redujo, el miedo es el mismo, si no mayor. Para que hablar de la distinción científica entre maremoto, tsunami y marejada, mató igual montón de gente, da lo mismo como se llame.
Mucho aprendizaje que nos hace retroceder, en libertad de las personas, en la relación con nuestros vecinos, con nuestros hijos. Ojalá logre no aprender a acumular cosas, a que es buena idea tener un bunker lleno de comida y bidones de petróleo para salvarme, a que estoy dándole demasiada libertad a mis hijas, a que a veces “tanta” democracia no es buena (como dice mi amigo Chocano). Ojalá no se me ocurra que es buena idea ir a comprar un arma para estar preparada ante el ataque de saqueadores, reales o imaginarios. Espero no aprender que lo más importante en una crisis terrible es buscar al culpable. Hay veces en que definitivamente es mejor dejar pasar la oportunidad de aprender y es un logro que una experiencia no te deje secuelas ni en tus conductas ni en tus convicciones.
En este caso, en lo que a aprendizajes se refiere, prefiero partir por responder, por enésima vez, la pregunta de mi cada vez más libre hija: ¿mamá cuéntame de nuevo la historia de cómo llegó Manuel a la casa escapando del terremoto?
¿otros aprendizajes desechables o de los buenos? ¿logros negativos o positivos?
(la foto es cortesía de Andrés que está en Constitución acumulando aprendizajes de los buenos y cosechando puros logros positivos)



Algunas cosas puedo estar de
Algunas cosas puedo estar de acuerdo, lamentablemente el aprendizaje conductual es bastante mas complicado de lo que uno cree, y como mi amigo Don Héctor (amigo mutuo de Alejandra Medina y Mío) dice:
Modelamos las conductas exitosas (lo que no quiere decir que sean buenas conductas), es decir nos comportamos de cierta manera y si nos resulta en nuestro beneficio, internalizamos inconscientemente el exito de esta conducta y la repetimos "este es el modelamiento exitoso". Que quiere decir todo esto, bueno hay que hacerse conciente de nuestro comportamiento, y en realidad eso es bastante difícil de hacer si no existe una voluntad de realizar un autoanalisis.
Junto con suscribir las
Junto con suscribir las reflexiones de mi brillante tocaya Alejandra Medina acerca de que a veces es mejor no aprender lo que la experiencia pareciera enseñarnos, agrego que me gustaría pensar que los últimos sucesos puedan ser una oportunidad para revisar lo que estamos haciendo con nuestros hijos y nietos, con el medioambiente, con los amigos, con la política, con nuestros proyectos, con nuestros cuerpos, con nuestras diversiones y también con nuestras almas. Quizás necesitamos aprender a leer nuestro mundo con miradas divergentes y críticas como la de Alejandra y con un espíritu más positivo, constructivo y solidario.
La verdad he tenido tanto
La verdad he tenido tanto trabajo que estoy tan cansado que no he sentido ninguna replica y no he tenido tiempo para imaginaciones catastroficas ni para ver desgracias todo el dia en la Television.
Creo que ese es el mejor remedio ante cosas que no son manejables por su magnitud.
Ojala que la gente que tenga tiempo para estar pendiente de replicas y miedos que se pusiera a ayudar a los que tienen que reconstruir sus vidas.
Sobre los saqueos no puedo dejar de decir que despues del estadio y sus partidos habia destruccion y saqueos y si despues de las manifestaciones politicas sucedia lo mismo y si jamas la autoridad ejercio una respuesta que desanimara a la chusma. Era de esperar que pasara lo que paso.
Ojala saquemos lecciones de todo los que nos paso para actuar mas sabiamente y no solo de acuerdo a nuestros mesquinos intereses de corto plazo. No podemos seguir riguiendo nuestras vidas por el balance entre costo marginal e ingreso marginal porque si no tendremos que cambiar la cruz por una monedita de oro.
Interesante reflexión, la
Interesante reflexión, la que a mi juicio es tan subjetiva como la vida misma que cada uno lleva cómoda o incómodamente en el lugar y posición que vivimos. Un cúmulo de experiencias personales que nos llevan frecuentemente a vivenciar desde el sofá cómo uno habría actuado en un sentido o en otro, y que por lo mismo casi sin percatarnos nos lleva al error de declarar grandielocuentemente juicios de valor, como si estos fueran verdades absolutas por el solo de hecho de que las digo YO, aunque las observe a la distancia y jamás las viva.
Hace algún tiempo atrás, un amigo médico avecindado por algunos años en Africa, me comentaba la cada día más presente desnutrición que viven los pueblos y aldeas africanas a pesar de la ayuda de las ONG y otras tantas fundaciones. En mi ignorancia continental le pregunté ¿cómo es que siendo tan mal nutridos logran destacar olímpicamente en carreras de fondos y otras disciplinas deportivas?. La respuesta no se hizo esperar, fue simple y certera a la vez : "Tienes que haber nacido allí, o estar ahí para ver y comprobar que la EXPERIENCIA de vivir en ese medio los ha hecho estar siempre alertas y preparados para correr y correr largas distancias, ya sea porque deben salir a cazar y procurarse alimentos , o bien porque deben correr y correr para escapar de los depredadores. Obviamente no muchos se salvan, pero es su tipo de vida la que ante la adversidad los ha hecho acumular experiencias de sobrevivencia y eso los ha hecho rápidos y fuertes?.
Finalmente agregó: ???.Quizá nunca lo entiendas mi amigo, porque para entenderlo debes vivirlo".
Gran reflexión... Ale a mí
Gran reflexión... Ale a mí me pasó con esta situación de aprendizaje, el valorar lo más sencillo que tenemos disponible. Despertó en mí, el recordar a gente a la que por años no había dedicado un segundo de mi mente y preocuparme por saber de ellos.
Hola, me parece muy
Hola, me parece muy interesante tu punto de vista, y la verdad llevándolo a mi vida, por ejemplo eh descubierto que después del terremoto, en mi edificio la mayoría me saluda, cosa que nunca antes pasaba, es un edificio de 400 deptos, que no le sucedió nada.
Creo que este comportamiento positivo, es gracias a la sensación de que por un lado, quizás no vea más a esta persona... o se genera una condición de necesidad de poder compartir las experiencias.
Muy buena tu columna, te comenzare a seguir.
Un abrazo
Rodrigo
Una vez más Alejandra
Una vez más Alejandra Medina nos deleita con su lucidez.
Yo también tengo unos pensamientos paranoicos luego leer los consejos de la ACHS, en mi pantalla que se tambalea 10 veces al día con las réplicas, esos oportunos consejos que llegan por mail ahora, después del cataclismo, y que en 20 años más cuando sea el próximo terremoto, ya habremos olvidado. Mi alma de hermana mayor me dice que las precauciones son necesarias y que hay que estar preparados. Segurito me atormenta y me propongo preparar un kit de emergencia para la próxima, para proteger a mi familia y ayudar a mis vecinos. Aunque como soy despelotada se me olvida.
Tengo muchas linternas, todas repartidas por la casa y la mayoría sin pilas. Es cierto que Juan Segura salva vidas y da calma. Así fue como amé a mi nana, una señora vieja y precavida, que apareció calmada, con linterna y radio a pilas cuando aún temblaba.
Creo que tienen que hay que practicar los planes DEYSE y de contingencia, que hay que tener botiquín y saber los números de emergencia. También pienso de repente que vienen más calamidades, si nos salvamos del segundo terremoto que los agoreros dicen que viene, la próxima será otro volcán o derechamente los hielos desprendidos o los huracanes por el cambio climático.
¿Pero mientras tanto qué hacemos? Concentrarse en ayudar a los que sufren y dejar de mirarse el ombligo es una muy buena opción. Pero además de eso, ¿Qué les transmitimos a los niños? Que vivan cada vez más libres, o los mantenemos cerca llenos de advertencias de qué hacer en caso de?
Dejar de lado los aprendizajes negativos, y como dijo la misma Ale Medina en una columna anterior, de a poco, combatir todos juntos el terremoto con serotonina, parecen ser buenas opciones para restaurar la psiquis y volver a los valores humanos.