Puerto Montt Retro: Tiendas comerciales que no sucumben ante el progreso
Revisa acá un reportaje gráfico que muestra cómo en Calle Varas aún podemos encontrarnos con tradicionales tiendas comerciales que han logrado sobrevivir al progreso de nuestra ciudad. Por Natalia Herrera
Si le preguntamos a un niños de diez años si imaginar a la ciudad desprovista de grandes malls comerciales, sin salas de cines multinacionales, sin cadenas nacionales de farmacia y sin librerías autoservicio presentes en todo el país, la respuesta sería clara: Simplemente no se lo imaginarían.
Y es que pese al crecimiento acelerado de nuestra ciudad, existe aún en los sectores céntricos y en sus calles más concurridas un sinnúmero de tiendas comerciales tan puertomontinas como los “antiguos” pioneros de nuestra capital Regional.
Más de alguno de nosotros ha pasado por la Calle Varas con la sensación de estar en un espacio de tiempo detenido, donde no existen cajeros automáticos, ni red compra, ni vendedores con código de venta en mano.
Al contrario, realizar una caminata por la Calle Varas es inmiscuirse en un mundo que hoy añoran nuestros padres y abuelos, un mundo donde somos atendidos por los propios dueños, familias esforzadas que han logrado sobrevivir con sus negocios familiares sólo porque son propietarios de dichos locales, quedando de esta forma exento de los pagos de arriendo.
Desde “La Rana Verde” al “Copihue Rojo”
Uno de los tradicionales locales comerciales, de la ciudad, especialmente una zapatería: “La Rana Verde”, tiene su fecha de instalación a comienzos de la década de los ochenta, manteniendo desde la fecha a su actual propietario, Eugenio Galilea Martínez.

A pocos metros de ahí, otro clásico del comercio puertomontino la tienda “El Sol” tiene una fecha de instalación en la zona de aproximadamente 30 años, después del Terremoto de 1960. Su propietario es Marifeli Galilea.

“La Riojana” es otra de las tiendas que se niega a desaparecer de nuestra ciudad, cuyo propietario es Félix Galilea Martínez. Su rubro incluyo zapatos, artículos para el hogar y ropa.

La Librería Mistral en tanto era una visita segura para los padres y escolares de antaño que buscaban en esta librería los útiles escolares y artículos de oficina. Su instalación en la zona data del año 1982 y su propietario es Francisco Shaffer Biebrach.

El Copihue Rojo, cuya propietaria es Julia Galilea Fernández. Es quizás uno de los más antiguos de la zona, con una data del año 1961 aproximadamente.

Pregunta Repuertera
¿Cuál es el futuro que vemos en estas clásicas tiendas que se niegan a desaparecer? ¿En qué contribuyen estos lugares a potenciar nuestra identidad porteña?.
La pregunta está echada. Comenta acá.
Y es que pese al crecimiento acelerado de nuestra ciudad, existe aún en los sectores céntricos y en sus calles más concurridas un sinnúmero de tiendas comerciales tan puertomontinas como los “antiguos” pioneros de nuestra capital Regional.
Más de alguno de nosotros ha pasado por la Calle Varas con la sensación de estar en un espacio de tiempo detenido, donde no existen cajeros automáticos, ni red compra, ni vendedores con código de venta en mano.
Al contrario, realizar una caminata por la Calle Varas es inmiscuirse en un mundo que hoy añoran nuestros padres y abuelos, un mundo donde somos atendidos por los propios dueños, familias esforzadas que han logrado sobrevivir con sus negocios familiares sólo porque son propietarios de dichos locales, quedando de esta forma exento de los pagos de arriendo.
Desde “La Rana Verde” al “Copihue Rojo”
Uno de los tradicionales locales comerciales, de la ciudad, especialmente una zapatería: “La Rana Verde”, tiene su fecha de instalación a comienzos de la década de los ochenta, manteniendo desde la fecha a su actual propietario, Eugenio Galilea Martínez.

A pocos metros de ahí, otro clásico del comercio puertomontino la tienda “El Sol” tiene una fecha de instalación en la zona de aproximadamente 30 años, después del Terremoto de 1960. Su propietario es Marifeli Galilea.

“La Riojana” es otra de las tiendas que se niega a desaparecer de nuestra ciudad, cuyo propietario es Félix Galilea Martínez. Su rubro incluyo zapatos, artículos para el hogar y ropa.

La Librería Mistral en tanto era una visita segura para los padres y escolares de antaño que buscaban en esta librería los útiles escolares y artículos de oficina. Su instalación en la zona data del año 1982 y su propietario es Francisco Shaffer Biebrach.

El Copihue Rojo, cuya propietaria es Julia Galilea Fernández. Es quizás uno de los más antiguos de la zona, con una data del año 1961 aproximadamente.

Pregunta Repuertera
¿Cuál es el futuro que vemos en estas clásicas tiendas que se niegan a desaparecer? ¿En qué contribuyen estos lugares a potenciar nuestra identidad porteña?.
La pregunta está echada. Comenta acá.
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ojala nunca desaparesca el
ojala nunca desaparesca el copihue rojo, por que gracias a su existencia podemos hacer nuestros propios tejidos y ademas podemos encontrar variados tipos de lana y a precios q estan al alcance de cualquier bolsillo
...el progreso elimina todo
...el progreso elimina todo vestigio del pasado, arrasando con su velocidad ciega y violenta. Alguna vez estas tiendas que hoy sobreviven ante el monstruo de turno, también pudieron tener la lógica progresista. Lo que ahora sucede, tal vez, es que el monstruo del capital es más complejo, hábil y se ha impuesto territorialmente mucho más que hace 20 o 30 años atrás.
Resistencia, no sé qué tanta. Lo único que no desprecio es el carácter más humano que había en aquella época, más cercana, más amigable, salir a pie, conversar, encontratrse con la gente, con el vecino, con los amigos, en fin, la innegable posibilidad de poder conocerse más. Ahora pareciera que en los malls andan todos cegados, mirando las ofertas que nos ofrecen; corriendo por todos lados, cual paso progresista;no saludando, no conociendo, no disfrutando el aire que se sentía en las calles, olor al mar, no olor a perfumes químicos, a individualismo, a mercancía.
El recurdo nos debiese aportar más que una "mirada" hacia el pasado, a saber, el poder hacer de él la lucha contra el progreso violento y justicia con los deseos estancados.
Muy buena nota , siempre
Muy buena nota , siempre los mayores hablamos a nuestros hijos que ellos no vivieron varias cosas, como viajar en tren, recibir cartas de tu amor , esperando al cartero semana a semana, las fiestas con tocadiscos etc., tantos ejemplos y al ver los comentarios y la nota me trae recuerdos que para el 18 de septiembre era salida obligada a comprar a estos lugares, que aun siguen llenos de vida, ojala los que somos de corazón realmente no perdamos la mirada en este sector que tan importante es para Puerto montt.
La verdad me encanto la
La verdad me encanto la nota, creo que racordar estas cosas da cierta nostalgia, como olvidar los paseos por calle varas con los viejos para comprarte zapatos, o el famoso supermercado "la canasta" cuando se compraban las cosas para viajar al campo,sin duda son laaargos kilometros recorridos sobre estas calles.
Gracias por mostrar este lado nostalgico de puerto montt
Estimados Puertomontinos: Yo
Estimados Puertomontinos:
Yo no sé qué sería de mi vida de "tejedora" sin "El Copihue Rojo", llegar y encontrarme con cientos y miles de colores y texturas de lanas e hilos, casi siempre sacarlas yo misma y comparar, elegir con cuáles me quedo para mi próxima creación, soñar e inventar ahí mismo las combinaciones perfectas de matices, toda la paleta de colores soñados.
No recuerdo cuándo fue mi primera vez en esta tienda, pero tengo la claridad que gran parte de mi historia se ha tejido con las lanas de El Copihue Rojo.
Gracias a sus colores y sus fantásticos precios puedo hoy tejer hoy mis muñecas de lana sin límites para la creatividad.
Gracias señora Julia!!!!! Siempre me he sentido tan bien atendida, como en mi casa.
ESTAS TIENDA SON PARTE DEL
ESTAS TIENDA SON PARTE DEL PATRIMONIO DE LA CIUDAD Y EN LA MEDIDA QUE LOS MOLL FUERON LLEGANDO CERCARON AL PEQUEÑO EMPRESARIO QUE SE FUE EN QUIEBRA, YO CREO QUE LOS MOLL DEBIERON UBICARSE EN EXTREMOS Y NO LA UBICACION ACTUAL QUE TIENEN, PORQUE PARA SER SINCERO NUESTRAS VISITAS SON DESDE CALLE CHILLAN "DIMARSA HASTA EL MOLL COSTANERA. Y OBVIAMENTE UNO NO VE MAS ALLA, CREO QUE SE HAN PERDIDO LAS OTRAS TIENDAS POR LO MISMO, ADEMAS QUE ESE SECTOR DE DIMARSA PARA ABAJO ES UN POCO PELIGROSO TAMBIEN, DESPUES DE LAS 18 HORAS.
Sera una realidad paralela
Sera una realidad paralela donde siempre podremos entrar, sumida en una cuidad-pueblo que alza torres gemelas y que tiene en su centro una gran pokebola (entiéndase como lugar donde jóvenes pokemones se reúnen).
Cuidado con en el reloj que llevamos puesto es probable que al salir de esa realidad no tengamos tiempo para hacer esa interminable fila en el banco del estado y saludemos con amabilidad al que pase a nuestro lado, con una mueca que algunos llaman sonrisa.
LA IQUIQUEÑA TE FALTO
LA IQUIQUEÑA TE FALTO
ESA SI QUE LLEVA AÑOS.... LA DE LA FAMILIA VERA--
EL SUPERMERCADO OHIGGINS...
FERRETERIA LA NUEVA.....
HAY NNN...
SALUDOS BUENA LA NOTA...
CYNTHIA