De profesión, Mujer
Queremos romper con los prejuicios que nos dejaron saboreando la ausencia del amor, cuando te han dicho que tu vida dependerá de otro.
Hablar respecto de las mujeres y su participación laboral, la opción por la maternidad y la cantidad de hijos que se quiere tener, de acceso a participación cívica y política son temas que ahora son cotidianos y que hablan de derechos básicos.
Invito a remontarse en el tiempo y pensar como vivíamos las mujeres en la década del 30 o 40, del Siglo 20. Esa es la realidad que vivió una mujer: Elena Caffarena. Una de las primeras 15 juristas del país, mujer que vio más allá y luchó por los derechos de las mujeres como madres, trabajadoras y ciudadanas.
Una de esas luchas fue el derecho al sufragio. Esa acción que ahora ejercemos de elegir quienes serán nuestros representantes, aquellos que llevarían adelante este país, estuvo una vez vedado para nosotras dada nuestra característica de seres enfermizos y desquiciados.
Vean como hemos sido capaces de cambiar las cosas. Vean como la acción de mujeres como Elena permitieron que hoy hablemos de derechos, de respeto e igualdad.
El Servicio Nacional de la Mujer quiere hacer un reconocimiento a esas mujeres que desinteresadamente, no exentas de críticas u cuestionamientos, en distintas áreas de desempeño, han derribado los muros de mitos y mentes limitadas.
Este 8 de Marzo queremos que se reconozca a las mujeres de la región. Mujeres que tuvieron el mérito principal de sorprendernos a cada instante en encuentros generosos y solidarios. Que fueron más allá de sus propias vidas para penetrar en cada una de nosotras. En vidas ajenas, en la vida de cualquier otra mujer.
Logran perder la rigidez de lo doméstico, de lo privado. De lo pequeño. De lo limitado.
Es inevitable que nos reconozcamos en ellas. Con temor, a veces, con miedo, con ansias, con anhelos. Existe siempre la probabilidad de encontrarnos en ellas. De encontrar en ellas algo de nosotras mismas.
Hoy queremos comenzar una nueva historia. Romper aquellas que nos encasillaron que nos dejaron saboreando la ausencia del amor, fuente de enorme soledad cuando haz crecido pensando que tu vida se desarrolla al pendiente del baile de otro.
Por ello comencemos a quitar estos mitos. Sara Montes, Erminia Ule, Rosario Hueicha, Mafalda Mora y María Luisa Montecinos lo hicieron. Se levantaron a esta historia. Pidieron a su creador que las vea. Gritaron cuando les pidieron callar. Nos abrieron los espacios que hoy tenemos. Abandonaron el rol de princesas que esperan en la vereda de enfrente, esperando el instante justo para levantarse y solicitar la atención.
Sara, Erminia, Rosario, Mafalda y María Luisa soñaron con este viento que nos anuncia la llegada del otoño. Lo soñaron desde la soledad de no saberse escuchadas. Lo soñaron cuando sintieron que su aporte era visto. Lo soñaron en aquellas horas de somnolencia, cuando la noche cubre toda diferencia. Cuando la historia nos permite ser iguales. Cuando somos desvalidas, desprotegidas.
Lo que somos se debe a la acción de estas y otras mujeres, esas que gastan los pies en la calle, saben todos los movimientos de papeles, las que siempre levantan la mano para la pregunta que no puede quedar sin respuesta, las que terminada la acción planificada siempre tienen una nuevo proyecto en carpeta. No importan sus nombres: Antonia, Isabel, Rina, Carmen o Ramona, es su acción, su entrega lo que queremos destacar.
Elena Caffarena vivió para ver los cambios que vivimos las mujeres. Ojalá que nos acompañase ahora, al igual que Sara, Erminia, Rosario, María Luisa y Mafalda. Creemos que ustedes hoy nos acompañan. Que no se han ido. Las sentimos vivas. Más vivas que nunca. Porque creemos que sólo mueren aquellas que nunca lograron dibujar una sonrisa en otra. Sólo mueren aquellas que nunca intentaron escuchar a quienes les han arrebatado la voz. Sólo mueren aquellas que nunca imaginaron lo perenne de un recuerdo. La eternidad de un parpadeo. La grandeza de un sueño.
Por todo esto....hasta pronto Amigas.
"Yo me convertí en luchadora social porque me identifico con mis hermanas, las mujeres. Y sobre todo, porque creo en la justicia… Me parece que algo hicimos, pero a ustedes les queda en herencia la mayor parte de esta tarea inconclusa"(Elena Caffarena)
Marianela Huenchor
Directora Regional
Servicio Nacional de la Mujer
SERNAM
Región de Los Lagos
Invito a remontarse en el tiempo y pensar como vivíamos las mujeres en la década del 30 o 40, del Siglo 20. Esa es la realidad que vivió una mujer: Elena Caffarena. Una de las primeras 15 juristas del país, mujer que vio más allá y luchó por los derechos de las mujeres como madres, trabajadoras y ciudadanas.
Una de esas luchas fue el derecho al sufragio. Esa acción que ahora ejercemos de elegir quienes serán nuestros representantes, aquellos que llevarían adelante este país, estuvo una vez vedado para nosotras dada nuestra característica de seres enfermizos y desquiciados.
Vean como hemos sido capaces de cambiar las cosas. Vean como la acción de mujeres como Elena permitieron que hoy hablemos de derechos, de respeto e igualdad.
El Servicio Nacional de la Mujer quiere hacer un reconocimiento a esas mujeres que desinteresadamente, no exentas de críticas u cuestionamientos, en distintas áreas de desempeño, han derribado los muros de mitos y mentes limitadas.
Este 8 de Marzo queremos que se reconozca a las mujeres de la región. Mujeres que tuvieron el mérito principal de sorprendernos a cada instante en encuentros generosos y solidarios. Que fueron más allá de sus propias vidas para penetrar en cada una de nosotras. En vidas ajenas, en la vida de cualquier otra mujer.
Logran perder la rigidez de lo doméstico, de lo privado. De lo pequeño. De lo limitado.
Es inevitable que nos reconozcamos en ellas. Con temor, a veces, con miedo, con ansias, con anhelos. Existe siempre la probabilidad de encontrarnos en ellas. De encontrar en ellas algo de nosotras mismas.
Hoy queremos comenzar una nueva historia. Romper aquellas que nos encasillaron que nos dejaron saboreando la ausencia del amor, fuente de enorme soledad cuando haz crecido pensando que tu vida se desarrolla al pendiente del baile de otro.
Por ello comencemos a quitar estos mitos. Sara Montes, Erminia Ule, Rosario Hueicha, Mafalda Mora y María Luisa Montecinos lo hicieron. Se levantaron a esta historia. Pidieron a su creador que las vea. Gritaron cuando les pidieron callar. Nos abrieron los espacios que hoy tenemos. Abandonaron el rol de princesas que esperan en la vereda de enfrente, esperando el instante justo para levantarse y solicitar la atención.
Sara, Erminia, Rosario, Mafalda y María Luisa soñaron con este viento que nos anuncia la llegada del otoño. Lo soñaron desde la soledad de no saberse escuchadas. Lo soñaron cuando sintieron que su aporte era visto. Lo soñaron en aquellas horas de somnolencia, cuando la noche cubre toda diferencia. Cuando la historia nos permite ser iguales. Cuando somos desvalidas, desprotegidas.
Lo que somos se debe a la acción de estas y otras mujeres, esas que gastan los pies en la calle, saben todos los movimientos de papeles, las que siempre levantan la mano para la pregunta que no puede quedar sin respuesta, las que terminada la acción planificada siempre tienen una nuevo proyecto en carpeta. No importan sus nombres: Antonia, Isabel, Rina, Carmen o Ramona, es su acción, su entrega lo que queremos destacar.
Elena Caffarena vivió para ver los cambios que vivimos las mujeres. Ojalá que nos acompañase ahora, al igual que Sara, Erminia, Rosario, María Luisa y Mafalda. Creemos que ustedes hoy nos acompañan. Que no se han ido. Las sentimos vivas. Más vivas que nunca. Porque creemos que sólo mueren aquellas que nunca lograron dibujar una sonrisa en otra. Sólo mueren aquellas que nunca intentaron escuchar a quienes les han arrebatado la voz. Sólo mueren aquellas que nunca imaginaron lo perenne de un recuerdo. La eternidad de un parpadeo. La grandeza de un sueño.
Por todo esto....hasta pronto Amigas.
"Yo me convertí en luchadora social porque me identifico con mis hermanas, las mujeres. Y sobre todo, porque creo en la justicia… Me parece que algo hicimos, pero a ustedes les queda en herencia la mayor parte de esta tarea inconclusa"(Elena Caffarena)
Marianela Huenchor
Directora Regional
Servicio Nacional de la Mujer
SERNAM
Región de Los Lagos
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Gracias Marianela por
Gracias Marianela por compartir con nosotros la visión y la lucha que día a día el Servicio Nacional de la Mujer realiza.
Un abrazo muy fuerte a las grandes mujeres de mi vida. Ximena Moll, mi madre por toda su fuerza inagotable, a la madre de mi madre, mi querida abuela Mirna, y a Amparo por su amistad duradera.
Un abrazo a todas ellas.
Un afectuoso saludo a todas
Un afectuoso saludo a todas aquellas mujeres que día a día acompañan nuestras vidas.
Un abrazo para todas ellas.
Feliz día de la Mujer, en
Feliz día de la Mujer, en especial a todas aquellas que luchan día a día por que la igualdad de genero sea una realidad.
Un saludo a todas las
Un saludo a todas las mujeres del mundo; en especial a aquellas que están mas lejos.
realmenrte como dice
Realmente como dice Marianela los tiempos cambian y debemos ser participes de esos cambios...simplemente teniendo vision de lo que queremos, y se si ninguna duda que podemos lograr nuestros objetivos somos capaces .....y no solo porque los demas lo digan si no que sentimos que es asi...en nuestro interior....
otra frase que me encanta es de Miguel de Unamuno que dice que "LA MUJER ES EL VERDADERO PRINCIPIO DE CONTINUIDAD DE UN PUEBLO, EL ARCA DE SUS MAS PRECIADAS Y MAS PROFUNDAS TRADICIONES"
fELICIDADES EN EL DIA DE LA MUJER. POR SER LA ESCENCIA DE LA VIDA.
atentos saludos
cynthia